MYTHOS
Berliner Schule Sequencing

©2020 Pilz

01- Rationality And Passion 5:21
02- Filter Force 4:12
03- Alien Conversation 5:04
04- In Striking Distance 5:02
05- Fire Up Your Engine4:24
06- Rising Earth Above The Lunar Horizon 3:49
07- Dynamic Solutions 8:09
08- The Few, The Proud 4:01
09- Game On! 4:00
10- Iron And Steel 5:54
11- Steady Flow 4:26
12- Liquid Force 4:13
13- Captain Consistency 7:22
14- The Phobos Monolith 6:20
15- Power Dome 4:22
16- Viper Room 3:17





 

Es difícil conocer la aventura musical de Stephen Kaske, que comenzó a principios de los años 70, y no presuponer que, de una forma u otra, ha estado influenciada o ha formado parte de la denominada Escuela de Berlín.

Stephen Kaske fue fundador del grupo Mythos en Berlín en 1969, junto a Thomas Hildebrand (percusiones) y Harald Weiße (bajo) que, como trío publicaron su primer trabajo en 1972. Mythos fue entonces enmarcado de manera natural dentro de la corriente krautrock, que estaba viviendo en esa época, quizás, su momento álgido y de mayor efervescencia. Eventualmente, Mythos se convirtió en un proyecto unipersonal de Stephen Kaske, donde varios instrumentos siempre tuvieron cabida. Las capacidad como multi-instrumentista del alemán (principalmente sintetizadores, guitarras y flautas) permitió que, de forma progresiva, cada nuevo trabajo incluyera nuevos rasgos estilísticos, terminando por acercarse más a la electrónica, aunque sin olvidar del todo el krautrock más propio de bandas con varios miembros.

Tenemos, pues, a un berlinés, pionero del género junto a otros grupos muy conocidos, con una carrera extensa que llega hasta hoy mismo, que ha desarrollado varios estilos musicales (publicando como Mythos o M.A.S.S) pero que siempre ha usado los sintetizadores como eje central, tanto de sus grabaciones como de sus actuaciones en directo. ¿Cómo no íbamos a encontrar rasgos característicos de la Berliner Schule en su música?

Pues bien, por si había dudas, Kaske acaba de publicar su nuevo trabajo, Berliner Schule Sequencing, en Pilz, el mítico sello discográfico que publicó parte de los discos de Wallenstein o Popol Vuh, además del álbum debut de Mythos. El título del nuevo trabajo no deja lugar a ninguna confusión con respecto a la música que contiene.

La Escuela de Berlín podría definirse como un subgénero del krautrock. En cualquier caso, ambos estilos siempre han estado unidos de alguna forma y, si bien algunos de los protagonistas de aquel movimiento musical reniegan del término Escuela de Berlín, personalmente creo que las características distintivas del uso de sintetizadores (principalmente) que surgieron entre diversas bandas entorno a la capital alemana merecen un término que las defina bien.

Evidentemente no hay un solo modo de precisar cómo ha de ser una composición de la Escuela de Berlín, aunque hay ciertas características que definen bien el gánero, como la experimentación, las melodías hechas con secuenciador (frecuentemente con bajos sintéticos), los desarrollos musicales largos y la carencia de melodías al estilo tradicional. En Berliner Schule Sequencing se nos presenta un  Kaske reconocible para quienes conocemos bien su música. Su característica forma de componer (bien presente, por ejemplo, en sus recientes discos inspirados en la figura de Julio Verne) también se observa en este disco, pero aquí Mythos enfoca todas las composiciones hacia la electrónica basada en secuencias, efectos sonoros y fuertemente sintética donde secuencias juguetonas, aparte de su función rítmica, hacen el papel de la melodía. Es decir, cumple con los principios básicos mencionados, pero está impregnado del peculiar estilo de Stephen Kaske.

Mythos

Este trabajo, contrariamente a lo que suele ser habitual en este estilo de música, contiene una serie de temas relativamente cortos. Los 16 temas pueden ser considerados una especie de catálogo de formas diferentes de crear secuencias electrónicas. Hay, pues, una mayoría de temas más rítmicos en los que las secuencias son protagonistas (Liquid Force, Dynamic Solutions, Iron and Steel, Captain Consistence, Steady Flow), otros con secuencias y sonidos más experimentales (Alien Conversation) y algunos con secuencias más sutiles (Rationality and Passion, Power Dome). En cualquier caso, es notable que Kaske haya decidido dedicar un trabajo de casi 80 minutos a un estilo musical que, si bien en su momento fue innovador y posiblemente futurista, ahora puede calificarse de la Vieja Escuela. Eso es algo que, sin duda, apreciamos quienes creemos que la música es intemporal, y que ningún estilo musical tiene fecha de caducidad.


©2020 Jorge Sergio