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EMILY BURRIDGE
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La música de Emily Burridge es agradable de escuchar. Juntando los distintos estilos de los países donde ha estado, enriqueciéndose continuamente (Footsteps In The Sand ha sido producido en Brasil, Austria e Inglaterra), ha sabido crear un panorama musical rico, variado y natural. Quizás lo más correcto sea enmarcar a Footsteps In The Sand en el ámbito de la World Music. Ya he comentado muchas veces que no soy amigo de clasificar la música con adjetivos estilísticos. Sin embargo, la necesidad obliga, teniendo en cuenta que es casi una oligación, mientras se intenta exponer una idea musical cuando la propia música no está presente. Por eso, muchos podrían entender que parte de lo que comunmente sigue denominándose New-Age se encuentra presente en este disco. No lo voy a desmentir, principalmente por la presencia de sintetizadores el algunos pasajes del disco, que dan un toque algo más moderno a una música que, si bien llena de elementos étnicos, es completamente original. Su trabajo interpretativo como cellista, cantante y a los teclados, su gran experiencia como músico de sesión, y la participación es este último trabajo de diversos músicos pertenecientes a los países que ha visitado, configuran un Cd con una frescura muy interesante. Sin duda suena a lo que actualmente se podría denominar "músicas del mundo". Desde luego se ven con claridad las mencionadas influencias énticas (especialmete de Brasil), entrelazadas con las harmonías clásicas que ya son parte de ella, debido a su formación y larga experiencia con el violoncello.
Todos los temas del disco tienen una implicación sentimental de Emily, muy directa, con las vivencias anteriores a la producción del disco. Por ejemplo, Candle In The Sand es un tema inspirado en el aniversario de Yemenja (Dios del Mar), donde tiene lugar una ofrenda en forma de flores arrojadas al mar. La historia de Black Madonna es, en este caso, más lejana a Brasil y próxima a Europa. Con una introducción de guitarra y teclados, este tema fue grabado en Austria, tras la colaboración con el guitarrista Gandalf. Otro tema producido en Austria es Dolphin Love, personalmente uno de mis preferidos, donde la voz de Emily Burridge es acompañada de un ritmo medio secuenciado, casi pop a veces, con diversos efectos, y la guitarra eléctrica de Gandalf, muy a lo Mike Oldfield. Rainmaker, Agua de Menina y Prayer for the Fishermen son temas inspirados y dedicados a los indios Tremembe y los lugares desolados en los que viven. Escucha estos temas y podrás ver la gran conexión que, mediante la música, esta cellista consigue con los pueblos con los que ha convivido.
Out Of The Blue es un tema para violoncello, adornado con el sonido de olas rompiendo sobre la costa, mientras que las dos partes de Realised Dream son reflejo de la implicación con dos escuelas de música para niños, como alternativa al trabajo infantil en plantaciones en el campo. En definitiva, Footsteps in the Sand es un buen trabajo, con una implicación muy directa en su producción por parte de Emily Burridge y que puede interesar tanto a los seguidores de las diversas músicas étnicas como a aquellos que gustan del clasicismo sinfónico.
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