HARALD GROSSKOPF
Yeti Society

©2003 Dying Culture


01-Circumspection
02- Bravery
03- Elephant Island
04- Endurance
05- South Georgia
06- Broad Liquids
07- Endeavourance




   

El de Harald Grosskopf es un nombre legendario dentro de la escena electrónica, pero su leyenda se amplia más si nos introducimos en el rock progresivo, no en vano formó parte del mítico grupo Ashra además de otras agrupaciones de singular relevancia, como presentación, esto ya debería ser suficiente para todos los seguidores del género, pero también tenemos que recordar que fue colaborador de otro nombre mítico como es el de Klaus Schulze.

Harald Grosskopf ha vuelto a la actualidad de la escena musical electrónica gracias al sello holandés Groove Unlimited, que ha reeditado su mítico trabajo Oceanheart además de publicar diversas colaboraciones, entre la que destacaríamos Four Times Three en la que se rodea del joven guitarrista Axel Manrico y otro ex miembro de Ashra como Steve Baltes. Este último, es precisamente con quién ha colaborado Harald para la elaboración de su nuevo trabajo en solitario titulado Yeti Society. ¿Qué es Yeti Society? Es, principalmente, la actualización musical de uno de esos nombres que siempre debemos de tener presentes y que ha sabido conjugar a la perfección la música electrónica y el progresivo. Cuando hablamos de actualización tenemos que tener cuidado y no pensar que ha seguido el camino que hicieron otros contemporáneos suyos, sino que Harald, adapta los sonidos clásicos a los tiempos en que vivimos, un mundo en el que el ritmo no puede decrecer, un mundo en el que la globalización ha propiciado la mezcla de culturas, pero un mundo en el que algunos pocos todavía seguimos creyendo que existe una esperanza. Yeti Society es un trabajo que tenemos que descubrir, dejarnos llevar por su ritmo y caer en la reflexión en sus momentos más melódicos y espirituales. Los mitos parten de la realidad para convertirse en leyendas, ¿será esto lo que nos intentan mostrar el señor Grosskopf con su Yeti Society? Ahí queda esa reflexión que solo el tiempo nos dirá.

Roberto Vales Fernández